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miércoles, 22 de diciembre de 2010

Imposible no hablar de POLITICA

Como espectador de la evolución política y social de nuestro entorno, no me queda otra alternativa que analizar los movimientos políticos desde "la barrera".


Es increíble el grado de insatisfacciones de la sociedad sin distingo de clases, razas, religiones y por qué no, tinte partidista, por llamarlos de alguna manera los ROJOS y los AZULES, al mismísimo estilo de nuestra época independentista, tenemos en común.

Se ha utilizado, se utiliza y se seguirá utilizando al "Libertador" como bandera de vanguardia para justificar de "bando y bando" los diferentes enfoques de "política" que se ejecutan y se olvidan por un momento que, "El Libertador" ya hizo su papel, logró la independencia... Listo.


Políticos oportunistas en todos sus aspectos, nos rodean por doquier, desde el miembro de una junta de condominios hasta el líder vecinal, desde el miembro del sindicato hasta el diputado de turno, desde el ministro recién nombrado hasta la mas alta investidura gubernamental.


¿Qué hemos sido y qué hemos creado?; nos mantenemos expectantes en una sociedad que lo único que distingue es el "cuanto hay pá eso", donde la principal virtud es "quien es mas vivo pá tal cosa" y lo peor del caso, "hazlo tu primero a ver si yo te sigo".


Es triste apreciar desde una barrera "como en la que me encuentro" la destrucción social de un país que históricamente, con sus pro y sus contra, se mantenía en un promedio de acción, vistos los resultados a nivel mundial.


Hoy en día somos catalogados como un país de delincuencia y corrupción extrema, un país donde los servicios básicos de la población no existen, un país, un país... Un  país que cae por un despeñadero y todos sus habitantes vemos con pasmoso asombro e inquietante apatía como cae en el vacío, mientras gobernantes y representantes, ríen a carcajadas la "supuesta victoria" de unos contra otros.


Es triste, este es mi país.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Noticias al Viento

Un día más en este UNIVERSO.

Un día mas de mezquindad disfrazada de arrogante entusiasmo navideño.


Un día en que la lluvia no estropeo la hora de salida.

Un día que por complejo que haya sido dejó una enseñanza en la mente cansada de este "adolorido y pensante" ser humano.


Un día en el que el ímpetu mañanero duró solo hasta las 10 de la mañana, opacado tan solo por las responsabilidades impuestas por un sistema de valores, que añejo por tradición, nos obliga y encadena a la perpetua dicha del trabajo.

Estoy cansado...


Estoy agotado...


Estoy..., estoy..., perdón "no estoy".

Entre compromisos de agenda, disfrazo la verdadera personalidad que me define..., detrás de un "traje de sastre", disfrazo el verdadero impetu juvenil que me retrotrae a mis mejores días del bachillerato..., detrás de mis responsabilidades laborales, disfrazo mis ansias estudiantiles de antaño..., detrás de..., detrás de toda mi vida desconozco el de dónde vengo, dónde estoy y hacia dónde me dirijo.

Qué soy..., en que me he convertido!!!

Observando a mis "chicos" crecer me doy cuenta el de dónde vengo..., en tonos cuasi burlones, reflexiono y caigo en cuenta que siempre he añorado eso..., no saber de responsabilidades, entender que la preocupación mas desbordante es la hora de la comida, saber que mi día se basa en mi juguete favorito..., ¡eso es!... añoro ser niño!!!

Ahora que he podido comenzar por el principio, puedo definir el dónde estoy y tal situación solo puede entenderse como la agonizante manera de vivir atrapado entre responsabilidades adquiridas, otras impuestas y las demás sencillamente están ahí.

Cansado si, agotado también, pero conservando para mi la esencia de lo vivido y es la razón por la cual añoro lo que en otrora fue la mejor época vivida, mis días de joven extasiado por el vivir, por futuro...


No se entienda lo descrito como un "disparo" de inconformismo e infelicidad, por el contrario, podemos asumirlo, como la añoranza de días vividos sin demasiada carga emocional, espiritual, física, intelectual y sobre todo menos carga de responsabilidades sociales, familiares y laborales.


Es mi deber seguir en la senda de la "adaptación", a manera de no perderme en el camino de la vida; pesa sobre mis hombros la responsabilidad de "cabeza de familia", trabajador asalariado, en fin miembro de una sociedad que nos delimita a ser exitosos por obligación.


Estoy cansado de todo esto, pero..., ¿que puedo hacer "yo solo" contra todo el sistema de vida impuesto?


Realmente esta es la pregunta que todos nos debemos responder.

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